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Artículo de opinión de Gustavo Pérez Trujillo

El impacto de la inteligencia artificial (IA) en la crítica cultural es un tema que despierta interés y debate en el ámbito de las artes y los medios de comunicación. En los últimos años, la IA ha evolucionado hasta alcanzar un nivel en el que puede generar documentos con argumentos de máxima calidad, lo que supone un desafío significativo para los críticos de cine, arte y literatura. Este fenómeno se refleja en la manera en que la crítica cultural ha ido cambiando, adaptándose a nuevas tendencias y enfrentándose a la emergencia de la IA como un agente influyente en el campo de la crítica.

La crítica cultural, tradicionalmente vista como un ámbito de reflexión profunda y análisis detallado, ha experimentado un cambio notable en los últimos años. La proliferación de la retórica publicitaria en las reseñas, la desaparición de críticas negativas y la inclinación hacia una valoración siempre positiva de las obras artísticas son tendencias que han transformado la naturaleza de la crítica. Esta situación ha sido descrita en documentales como “El crítico” y analizada por diversos críticos culturales, quienes destacan cómo la honestidad crítica se ha vuelto casi intolerable en un contexto social que desalienta la agresividad, incluso en su forma dialéctica.

Pero, aun con éstas voces en contra, existe la realidad de la IA mal que les peses. En este escenario, la Inteligencia Artificial emerge como una herramienta capaz de generar críticas y análisis que, a pesar de ser creados por algoritmos, pueden imitar con asombrosa precisión, y en muchos casos mejorar, el tono, el estilo y la profundidad de un crítico humano. Esto plantea una serie de interrogantes sobre el futuro de la crítica cultural y la relevancia de los críticos humanos en un mundo donde la IA puede producir contenido de calidad comparable. ¿Serán necesarios? ¿Podremos vivir sin ellos? La respuesta es evidente y no les gustará a los perjudicados.

La IA tiene la capacidad de analizar grandes volúmenes de datos, identificar patrones y tendencias, y generar críticas que reflejan un entendimiento profundo de la obra artística en cuestión. Esto no solo incluye la evaluación de aspectos técnicos y estilísticos, sino también la interpretación de temas, simbolismos y contextos culturales. Además, la IA puede adaptarse a diferentes estilos de crítica, desde el análisis académico hasta la reseña orientada al público general.

Es cierto que la emergencia de la IA en la crítica de arte o de cine también plantea cuestiones éticas y filosóficas. ¿Puede una IA realmente comprender el arte de la misma manera que un ser humano? La respuesta es Sí. ¿Qué valor tiene una crítica generada por un algoritmo en comparación con la perspectiva única y subjetiva de un crítico humano? La respuesta es sencilla: a los ojos de un lector, tienen el mismo valor. Estas preguntas apuntan a la esencia misma de lo que significa ser crítico y al valor intrínseco de la experiencia humana en la interpretación del arte.

Por otro lado, la capacidad de la IA para generar críticas objetivas y desapasionadas puede ser vista como una ventaja en un mundo donde la crítica cultural a menudo está influenciada por factores externos, como la publicidad, las relaciones públicas y las presiones sociales. La IA, al no estar sujeta a estas influencias, ofrece una perspectiva más imparcial y centrada exclusivamente en la obra artística.

En conclusión, la llegada de la IA al mundo de la crítica cultural podría representar tanto un desafío como una oportunidad, pero la incógnita se ha despejado y está claro que es la oportunidad de disfrutar de críticas no influenciadas ni parciales.

Solo en algunos casos muy concretos, como aquellos relacionados con las universidades, la clave estará en encontrar un equilibrio entre la sabiduría y la sensibilidad humanas y las capacidades analíticas de la IA, aprovechando lo mejor de ambos mundos para fomentar una comprensión más profunda.

En aquellos casos en los que la crítica genera opinión sobre temáticas de ocio, ya está todo dicho. Consciente que quizás no es aquello que desearíamos, la Inteligencia Artificial es el futuro en lo referente a críticas en el ámbito artístico, cinematográfico, literario y en todos otros aquellos ámbitos que se planteen.