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Moment de l’entrevista a Paulina García, a Tarragona.

 

Una entrevista de David Serra Martín

En el marc del XXIII Festival Internacional de Cinema de Tarragona, REC, tenim l’oportunitat de conversar amb Paulina García, una figura clau del cinema i teatre xilè contemporani. Aquesta actriu, directora i dramaturga, coneguda per la seva habilitat única de donar vida a personatges complexos, ens comparteix la seva visió sobre el cinema, la cultura i la vida. la seva experiència com a membre del jurat del festival de cinema a Tarragona.

Hoy tenemos el privilegio de conversar con una de las figuras más emblemáticas del cine y teatro chileno contemporáneo, una artista que ha traspasado fronteras con su talento y sensibilidad. Ella es Paulina García, actriz, directora y dramaturga, reconocida por su capacidad única de dar vida a personajes complejos y memorables. Con una carrera que abarca desde la actuación intensa hasta la dirección creativa, Paulina nos ha regalado interpretaciones que son verdaderos retratos del alma humana. La seva presència aquí a Tarragona com a jurat del Festival REC és un testimoni del compromís amb l’art i el cinema emergent.

Paulina como jurado en el Festival REC, ¿qué elementos buscas en las óperas primas para considerarlas destacadas? ¿Hay algún aspecto que te parezca especialmente importante en el trabajo de los cineastas emergentes?

Me interesa que si son herederos de la filmografía mundial, todos los primeros realizadores hoy en día tienen un bagaje cinematográfico y una oportunidad de acceder a toda esa filmografía que todos los que venimos de atrás no tuvimos porque era mucho más difícil conseguir películas. Hoy en día yo exijo que un realizador tenga de alguna manera la historia asumida. Entonces exijo innovación. Eso es lo que más pido. Innovación en lo formal, innovación en contenidos que siempre es difícil, pero bueno, los seres humanos somos difíciles y complejos e infinitos en nuestras experiencias vitales y en nuestros conflictos vitales. Entonces exijo… más que exigir, no quiero ponerme tan en esa tribuna, sino que más bien busco que haya algo que no he escuchado antes, una frase, una idea, una premisa, que me haga visitar otra vez el cine y decir ¡qué maravilla, qué maravilla!.

En estos tiempos convulsos, con tu experiencia multifacética en teatro y dramaturgia, ¿cuál es tu percepción personal sobre el estado actual del mundo del arte y la creación?¿Qué sentimiento tienes de este momento tan convulso que estamos viviendo actualmente a todos los niveles?

Mira, que es temprano, ¿eh? Sí, no he bebido nada todavía, solo café… (Paulina somriu àmpliament, davant la qüestió)

Yo tengo la sensación de que todos aquellos que no estamos viviendo lo sangriento, lo cruel de lo que nos llega a través de todos los medios de comunicación, de toda la información que recibimos del auge que en este momento las ideas conservadoras y peligrosas para el progreso de lo humano, para el progreso de lo distinto en lo humano, de la inclusividad, de mejorar no solo nuestras vías sino que la vía de otros, de esos que están quedando en el borde y que cada día se caen muchos de ese borde a un abismo doloroso, que no sé qué decir de eso. Pero creo que es el momento para sentarnos y pensar desde nuestra trinchera, que en este caso es hacer cine, hacer teatro, provocar cultura una y otra vez. Creo que es donde tengo que mirar lo que está pasando. El mundo ha sido convulso siempre, solo que ahora nos enteramos todo el tiempo. Y entre tener conciencia de esto y el quehacer de uno, tiene que haber un vínculo.

Ahora vamos a la luz. Durante tu estancia en Tarragona, que es una ciudad evidentemente con un rico legado cultural y mediterráneo, ¿hay algo que te haya inspirado o sorprendido? ¿Cómo influye este entorno en tu percepción del arte y de la cultura?

Mi estancia en Tarragona consta de tres días y en estos tres días, todavía, aparte de caminar y mirar, no he podido visitar absolutamente nada más que los cines, quiero decir que a eso vine. Pero Tarragona es una ciudad que tiene el pasado en todas las esquinas. Eso es muy interesante, ¿no? Vengo de un país donde el pasado ha sido destruido una y otra vez desde la colonización para adelante y todo lo que ha venido con esta lucha eterna de toda América por encontrar un camino propio y por sobrevivir a lo recalcitrante. Es muy interesante cómo conviven acá con esto además de lo que hacen con la cultura, con el cine y cómo la gente accede y va.

Paulina, tú has tenido una carrera multifacética como decíamos antes como actriz, directora y dramaturga. Bien, ¿qué consejo le darías a los jóvenes talentos que aspiran a seguir un camino similar en el mundo del arte y de la cultura?

Consejos sirven poco… Y estoy lo suficientemente vieja para darme cuenta de eso. Pero lo que yo hice y me sirvió a mí es que resistí. Resistí en medio de la dictadura, resistí la falta de dinero, resistí la presión familiar, resistí la angustia existencial, resistí todas las dudas, no han desaparecido. Y de eso se ha tratado básicamente lo que he hecho, resistir la tempestad porque estar en esto es entrar a la tempestad una y otra vez.

¿Cómo han evolucionado tus influencias artísticas, tu enfoque en la actuación y la dirección? ¿Dirías que hay algún momento o proyecto que consideres un punto de inflexión en tu trayectoria profesional?

Vengo del teatro y vuelvo a él toda vez que puedo y del teatro tengo las grandes influencias, grandes maestros que son… que voy desde Stanislavski a Brecht. Stanislavski fue un profesor inicial muy potente y Brecht fue quien me puso en una pregunta más moderna sobre la actuación. La actuación siempre es realista, pero lo que hace Brecht en la actuación es proponer una electricidad, es encender la luz y apagarla constantemente y es poner los dedos en el enchufe. Y eso creo que es muy interesante para la actuación.

Y luego, por supuesto, Shakespeare y Chekhov son donde yo apoyo la cabeza para descansar, para pensar,… No hay película donde no vea la influencia de esos dos inmensos autores todos los días… Bueno, uno no quiere olvidarlos nunca. Y el punto de inflexión, para mí, en la actuación, el punto de inflexión sin duda que fue cuando llegó un director francés a Chile. Y me enseñó algo muy interesante sobre la actuación que me cambió radicalmente: Me pidió ser intensa, liviana y profunda. Y eso fue clave y lo mantengo hasta el día de hoy. Él se murió y le agradezco todos los días lo que él me dejó.

Y otro punto de inflexión sin duda es la película “Gloria”, que me cambia el lugar donde yo habitaba artísticamente, que era mi país, que me sentía muy acogida y premiada, y sentía que había hecho una carrera muy concreta, muy asertiva. Me sentía muy contenta con lo que estaba sucediendo hasta ahí. No estaba pidiendo más y de pronto aparece “Gloria” y me sitúa en el mundo internacional tanto a mí como a Sebastián Lelio. A los dos nos cambia la vida. Y aquí estamos.

Vamos a cine chileno y español. Dado su profundo conocimiento de la vida del cine chileno, ¿cómo crees que el cine español ha influenciado o complementado el cine en Chile? ¿Hay algún director o película española que haya tenido un impacto particular en tu trabajo ahora mismo?

No sé si la producción artística española ha influido ha ejercido un influjo en la producción chilena. No estoy tan a caballo en el cine español aunque veo bastante, pero hay un cine español anterior del que, me van a perdonar, pero lo desconozco un poco por las dificultades de acceso. Pero pienso que Almodóvar fue y es, pero sobre todo lo que significó hacer un cine político con humor, clave en lo que sucede en el cine chileno hoy día. También lo que levantó “El laberinto del fauno” de Guillermo del Toro, en el sentido de poder contar historias vinculadas a una cosa telúrica, mágica de las realidades sociopolíticas que los países pueden vivir. También fue muy interesante lo que eso produjo y todo lo que es que Chile es muy latente, sobre todo en el campo, todo lo vinculado al maligno, ¿no? Como le decimos en Chile. Entonces, percibo que es algo muy intrínseco a España, ¿no? El vínculo con lo religioso y lo perverso, de lo religioso o lo mágico en la producción cinematográfica. Dicho eso, yo sigo hinchada y con las manos juntas todo lo que hace Carmen Machi, todo lo que hace Blanca Portillo, todo lo que hace Javier Bardem y se me están quedando varios, pero lo sigo porque creo que su poder frente a cámaras es muy sólido, ¿no? Con mucha libido, con profundidad y dicen… no sé, …buenos días y yo ya quedé enganchada.

Una Mirada Profunda al Cinema i la Cultura des de Tarragona

Paulina García ens ha obert una finestra al seu món interior, mostrant-se com una artista completa, compromesa i multifacètica. La seva visió sobre la innovació, la resistència i la influència cultural en l’art ens ha proporcionat no només una perspectiva enriquidora sobre el cinema, sinó també sobre la vida. El seu pas per Tarragona, en el marc del Festival REC, ha estat un enriquidor intercanvi de coneixements i experiències, deixant una empremta inesborrable en la memòria d’aquest cronista.